Folkloric dance, belly dance, erotic dance, ballet…
17 Nov
El Bunde es un baile típico panameño que se practica en la provincia del Darién en Panamá, Ciudad de Panamá y posee en si un ritmo sensual y religioso. El Bunde es conocido también como la “Navidad Auténticamente Panameña” ya que se baila en las festividades de navidad especialmente el 24 de diciembre y sus cantos y versos improvisados hablan de la llegada del Niño Dios. Esta danza panameña se baila únicamente en parejas que se sustituyen frente a una imagen de un niño que representa al Niño Dios. El Bunde es una festividad panameña religiosa popular que se celebra en el pueblo negro de Garachiné, Panamá, Ciudad de Panamá, provincia del Darién, del 6 de diciembre al 6 de enero que es pascua de reyes.

El Bunde es un baile panameño con sentido religioso que constituye un bello híbrido en el que se funden y armonizan los mejores contenidos de cada aporte étnico de Panamá, Ciudad de Panamá. En Panamá, Ciudad de Panamá este baile consta de una sola figura, donde la pareja empieza a bailar frente al niño, este baile típico no es más que una danza religiosa alegre y continuamente animada con real fervor. Los instrumentos que se utilizan en esta danza panameña son: un cajón, un tambor y unas maracas acompañadas de una cantalante. El baile del bunde es sin duda alguna uno de los bailes típicos panameños en donde se hace resaltar la gracia de la raza negra del Darién.
30 Jun
Chitré es sin duda, una de las regiones más ricas e importantes de la cultura en Panamá. Debido a la herencia española, el baile de Diablicos Sucios Herrerano es uno de los más populares y su procedencia ibérica data de la época colonial, asimismo en Los Santos, Coclé, Veraguas, Chiriquí y Colón. Esta colonización trajo consigo un sin fin de comidas, fiestas, música y bailes. Los panameños capturaron este bagage cultural y lo adaptaron.
A pesar de que el legado cultural es bastante grande, hay una magia especial en éste baile en particular y que sobre él recae una importancia suprema, debido a su tendencia católica y que también es practicado por bailarinas y bailarines panameños; una disciplina artística 100% nacional.
Los “Bailadores” como les llama, interpretan este baile proveniente de los antiguos sacerdotes españoles y éstos lo dividieron en dos vertientes: Los Diablicos Sucios y Los Diablicos Limpios.
DIABLICOS LIMPIOS
Es el baile más tradicional de la fiesta de Corpus Christi. Está constituido por jerarquías, donde el Diablo es la figura máxima y sus vestuarios son los más fastuosos. Luego le sigue El Ángel (quien antiguamente era el Arcángel Miguel) quien cubre su rostro con un velo blanco y es el defensor asérrimo de la Virgen María por las ofensas que el Diablo le proclama.
Otro personaje interesante en el baile de los Diablicos Limpios es la Diabla, quien es el único personaje jocoso. También hay otros diablitos de poca monta.
La idea principal de éste baile, es una representación de la lucha entre el bien y el mal dentro del alma humana.
DIABLICOS SUCIOS
Esta es la máxima expresión de un baile típico panameño y que sin duda es muy gustado entre la chicas y chicos, por su contenido sexual, y gran contenido artístico, proclamado internacionalmente.
La diferencia entre éste baile y el “Limpio”, es la vestimenta meramente, ya que los Diablicos Sucios utilizan ropa más elegante y oscura y pueden llegar a bailar hasta 12 bailadores. Estos bailadores deben moverme al compás de la guitarra, siempre sonando las castañuelas.
Las máscaras utilizadas están hechas a mano por artistas locales y utilizan materiales como papel maché y colorantes naturales.
EXPRESIÓN CULTURAL
Mucha mujeres en Panamá que desean aprender sobre éste baile, asisten a escuelas de baile, en donde se practican danzas como Las Mejorana, Cumbia Chorrerana, bailes indios y otros bailes de la región de Azuero.
Una vez éstos bailes son aprendidos, es común ver a hombres y mujeres en Panamá montar una escena en Carnavales, Semana Santa, Corpus Christi, entre otras fiestas.
En definitiva, es un baile rico en cultura y sin lugar a dudas, una experiencia única al presenciar ésta danza en vivo. Totalmente recomendado.
¡Nos vemos en la calle!